¿Te imaginás a James Bond con una voz chillona y malos modales?
James Bond, el agente con su típico porte inglés clásico, su mirada misteriosa y sus pocas palabras, cuidadas y bien pensadas, nos ofrece el patrón de ese personaje que sabe desentrañar misterios desde su papel de espía secreto.
EL TIMBRE DE VOZ
Naturalmente, si estamos viendo el comienzo de una película de James Bond, mientras aún esperamos que aparezca el personaje, ya tenemos construida una expectativa en torno a él: será educado, caballeroso, con un tono de voz grave y tranquilo, y vestido con ropa elegante. Sus zapatos relucientes, su exquisito dominio de las conjeturas y su astuta inteligencia para resolver casos nos dan, como material previo, un conjunto coherente de características sobre su personalidad y su manera de ser.
Partiendo de esta información, imaginamos a ese James Bond, creando ciertas expectativas que, si no se cumplen, nos causarán decepción, e incluso enfado.
¿Cómo crees que sería James Bond si tuviera una voz aguda y chillona?
EL TONO DE LA MARCA
Lo mismo ocurre con las marcas. Para que una marca sea clara y fácilmente reconocible, es necesario que transmita al mercado y a su público objetivo una personalidad, una propuesta comunicativa y un tono de voz —tanto escrito como hablado— coincidentes, es decir, que todas estas facetas sean coherentes y armoniosas entre sí.
De la misma forma en que no imaginamos a James Bond entrando en un lugar gritando, faltando al respeto y comportándose de manera grosera a la hora del almuerzo, debemos imaginar nuestra marca con esa misma integridad comunicativa, y no lo contrario. Los textos en redes sociales, el contenido del sitio web, así como las frases utilizadas en las distintas campañas, deben armonizar y respaldar la forma de ser que la marca ha venido expresando sobre sí misma.
Esto no solo será percibido con agrado por el público objetivo —ya que lo que espera de la marca es lo que recibe—, sino que también será beneficioso para generar expectativas adecuadas: cuanto más clara sea la imagen y el tono de una marca, mayores serán las probabilidades de que sus potenciales clientes desarrollen expectativas lo más realistas posible sobre la relación que esperan establecer con ella. Además, esto influirá directamente en la generación de expectativas vinculadas a los productos y servicios que constituyen el núcleo de su propuesta de valor.
En consecuencia, habrá menos espacio para la decepción y las asociaciones negativas que el cliente pueda construir con la marca en cuestión si esta ha trabajado —y sigue trabajando— en la consistencia de su tono y personalidad.
CARACTERÍSTICAS Y RASGOS PERSONALES DE LA MARCA
¿Cómo habla? ¿Tiene un timbre de voz alto o bajo? ¿Es masculina o femenina? ¿Viste ropa de verano o de invierno? ¿Qué le gusta? ¿Cuáles son sus mayores fortalezas? ¿Qué gestos hace y cuándo habla? ¿Tiene una frase favorita?
Estas y muchas otras preguntas podrían responderse en relación con una persona. Sin embargo, también pueden hacerse con respecto a una marca. Esto determinará la forma más adecuada para que la marca se comunique, se exprese, hable, evolucione y proponga su valor añadido.
En 🦅eagle Creative Agency primero vibramos con la personalidad de cada marca para luego poder darle un desarrollo coherente y sincero frente a su público objetivo.
