Cuando un carpintero realiza una cotización para la fabricación de un mueble de cocina, ¿qué cobra?
¿Su conocimiento, la mano de obra, las herramientas, la materia prima o el servicio de carpintería en general?
Parece tener lógica que cobre cada uno de esos ítems. Como también podría parecer lógico entender que cada uno de esos ítems están considerados dentro de lo que se conceptualiza como servicio de carpintería.
Pero, ¿esta lógica se entiende de la misma manera cuando se trata de un servicio cuya entrega es una propiedad intelectual, un producto intangible o un producto digital?
En principio diríamos que NO.
– ¿Y por qué NO, papá?
– ¡Porque NO, y punto! ¡Lo digo porque soy tu padre!
¡Uf! ¡Esta respuesta ya no va bien con nadie! Veamos el porqué de ese NO. Y para eso, volvamos al taller del carpintero.
Ha llegado una orden a su despacho en la que se le pide la cotización de la fabricación de un mueble de cocina. En ese pedido, se han mencionado las características particulares que se desean ver plasmadas en ese mueble de cocina, como es el color, el tipo de madera -o al menos si se quiere en una tonalidad oscura o clara-, las medidas y las preferencias de los herrajes.
El carpintero lee con detenimiento ese pedido, y a pesar de que el potencial cliente ha hecho mención de sus preferencias, deberá ser él quien aconseje y corrobore el tipo de madera adecuada, quien verifique la toma de medidas -más teniendo en cuenta que tiene las herramientas apropiadas para tomar con precisión esas distancias-, los herrajes disponibles, entre otras consideraciones.
Llega la hora de estructurar su presupuesto y considera:
- En primer lugar, los materiales que se requieren para la fabricación en sí (esto es la cantidad de madera, elementos de ferretería como los tornillos y bisagras internas, pegamentos y tarugos).
- Segundo, la mano de obra, es decir su ejecución explícita, que combina varios aspectos más, como es:
- Su conocimiento.
- Su tiempo.
- Su experiencia.
- Su planificación.
- Sus herramientas.
- Su particular proceso de fabricación.
Como resultado final, ya tiene listo su presupuesto para enviárselo a su cliente potencial. Sin embargo, y más allá del desglose que haya aplicado a esa cotización, lo más importante de toda esta lista de factores que resultarán en la entrega de un mueble, o un poco más, en la entrega de su servicio de carpintería, si quitáramos el carpintero, ese servicio se desmorona: sin carpintero no hay conocimiento, no hay mano de obra, no hay quién manipule las herramientas, no hay quién aplique su expertise y creatividad, ni quién planifique y, por último, y por consecuencia esperable, no hay mueble de cocina.
Saliendo de este taller de carpintería en el que, al crearse un producto tangible y palpable, la comprensión de este planteo nos resulta un proceso más fácil. Lo cierto es que en el mundo de los servicios, y particularmente en el submundo de la creación y desarrollo de intangibilidad, no se hace tan evidente que el factor más importante de todos sea la persona, es decir, quien posee el conocimiento y cómo aplicarlo a una materia determinada, pudiendo así entregar un servicio.
Sucede que en el mundo digital, cuando un potencial cliente toca la puerta de una agencia de marketing, lo hace con un pedido algo definido, en líneas generales, y se espera que se cotice ese servicio. Entonces, puede pedir que se le cotice un servicio de SEO, de diseño gráfico, de anuncios patrocinados o ADS, entre otros tantos servicios más que hoy en día están al alcance de ser ejecutados por una agencia de marketing digital.
Pero ¡acá es donde radica justamente el problema!
Problema que nos llevó a acudir de antemano a la figura del carpintero. Porque nos permite ver con facilidad que un servicio de anuncios publicitarios patrocinados -o ADS, como se conoce comúnmente-, no se trata sólo de “hacer ADS”. Para esto se requiere:
- Una planificación de los medios o plataformas digitales de medios pagados que sean apropiadas para los objetivos y necesidades de la marca.
- También requiere que, desde la estrategia general, y desde la estrategia de branding y campaña creativa en particular, se desprendan las piezas de diseño -y sus respectivos formatos- que se utilizarán para el anuncio.
- Además, se requiere de textos. Textos que responden a una investigación previa, ya que, por ejemplo en el caso de Google, serán clave a la hora de que el algoritmo muestre nuestro anuncio en cuestión porque hará un match entre las palabras y textos que se le dieron como parámetro inicial para que Google lo haga coincidir con las búsquedas que realicen los usuarios.
- Por otro lado, también se requiere que se tenga una rutina de monitoreo del rendimiento de ese anuncio, aplicando las sugerencias de mejoras que las mismas plataformas nos brindan, o bien, las mejoras que surjan del análisis que el profesional de medición sugiere para mejorar la performance.
Bien… por acá vamos acercándonos al punto…
Quiere decir que para cotizar un servicio de “ADS” no se puede estimar sólo lo implicado en la programación del anuncio, y ya. Sino que se debe tener en cuenta que debe existir un carpintero -o un grupo de carpinteros- que entiendan qué se debe hacer, cuáles son las herramientas adecuadas para ese trabajo, cuál es la planificación que se debería seguir, su tiempo aplicado, y, por sobre todas las cosas, el transcurrir por todo un proceso de “fabricación del mueble de cocina” -o “programación de un anuncio”-.
Por lo tanto, si buscas una agencia que te cotice un servicio en particular, sea cual fuese el que estés necesitando para tu marca, ten en cuenta que no debes esperar como respuesta el valor del servicio. Lo que se debería cotizar es el valor del conocimiento de la persona o grupo de personas que sabrán qué herramientas, madera, medidas, planificación, control y ejecución serán las apropiadas. Por lo tanto, deberías saber que un “servicio de ADS” no es sólo programar una campaña, sino que necesariamente deberá incluir desde la elaboración de una estrategia hasta un plan de iteración y mejoras para que tu cocina tenga el mejor mueble, optimizado hasta en los detalles de herrajes.
Asegúrate, entonces, de buscar una agencia que ponga el foco en las personas y en la creación de equipos excepcionales, en los carpinteros, porque ahí tendrás la garantía de que recibirás la mejor fabricación posible.
En 🦅eagle Creative Agency las RockStars son las personas. Las únicas capaces de crear y generar servicios y procesos excepcionales.
