Una receta sin trucos mágicos

chatgpt image 20 ago 2025, 14 39 03

Flora, Fauna y Primavera, un trío de hadas experto en magia sin una estrategia

Cuando ingresan las pequeñas hadas volando hacia el interior de la sala principal, el lugar donde se encuentra el trono de los reyes, quienes son a su vez los padres de la recién nacida princesa Aurora, la magia de estas tres hadas nos hace respirar de alivio a todos. 

El ataque de Maléfica parece implacable. Ya ha pronunciado la terrible desventura de convertir a la beba en una Bella Durmiente una vez cumplidos los 16 años. Pero las varitas y los buenos deseos de las hadas, agitados como conjuros que aminorarán el efecto de la maldición lanzada, nos devuelve la esperanza y nos lleva a mantenernos frente a la historia, sosteniendo la ilusión de que el bien siempre será el gran favorito a la hora de ganar la partida.

Sin embargo, una vez en la modesta cabaña en el bosque, el día en que Aurora (o mejor dicho Rosa, el nombre que encubre la verdadera identidad de la princesa) cumple 16 años, la felicidad por festejar su aniversario flota en el aire, pero la magia no puede aparecer en escena ya que pondría en peligro el escondite de la joven cumpleañera.

Fauna, el hada verde, decide entonces hacer el pastel de cumpleaños. Pese a su buena intención, jamás lo hizo sin la magia, sin el método rápido y transformador que sólo demora segundos para hacer aparecer los efectos deseados frente a sus ojos. Un bamboleo zigzagueante de su varita tensada en el aire, sumado a un conjunto de palabras con efectos creadores y hechizantes, el pastel simplemente aparecería, y lo haría portando un formato de absoluta perfección.

En lugar de ello, debe hacerlo a través de un proceso que no domina, que no conoce y, por lo tanto, no puede respetar ni llevar a cabo. No conoce cómo se hace esa gran torta de cumpleaños a través del diseño y la planificación, a través de una etapa previa que, con bastante menos carga atractiva, es la vía ideal para lograr un buen resultado. No resuelve cuánta cantidad de ingredientes va a necesitar, tampoco el tamaño ideal de cada base de bizcochuelo, la altura máxima que su pastel podría tomar para no venirse abajo en un derrumbe lamentable, ni mucho menos entiende qué paso va primero, como por ejemplo, terminar de levantar el pastel para luego recién colocar las velas.

Esto recién comienza. Entre cremas y marketing la historia continúa…

Aunque el ejemplo de Fauna puede sonar hasta un tanto grotesco en cuanto a la evidente falta de planificación y de una estrategia de repostería, en el mundo de las marcas que acuden al marketing, en no pocas oportunidades, se espera que las tres hadas agiten sus varitas y logren resultados mágicos y lo manifiesten en tiempos récord, sobrevalorando el paso a la acción directa, e infravalorando, esperablemente, el tiempo de análisis de fortalezas y debilidades, la planificación, el estudio de mercado y, como consecuencia de todo esto, la elaboración de una estrategia que, al menos, contemple:

  • Los ingredientes y las proporciones de cada uno.
  • El paso a paso que respete una lógica de resultados incrementales.
  • La decoración.
  • Y, por fin, la distribución y el encendido de las velitas.

Para sostener la presencia de una marca en el mercado, si bien la ejecución del marketing táctico pareciera demostrarle al cliente que se está pasando directamente a lo que realmente importa y cuenta, que son las acciones en sí, el derrumbe de las expectativas comienza a derretirse, y recién en ese momento queda en evidencia que las cremas no fueron bien batidas ni tampoco se les dio el tiempo ideal de frío en las heladeras adecuadas. 

Es decir que, para la gestión de una marca, es un error escatimar en tiempo dedicado a la planificación, a la previsibilidad, al trazado de objetivos, a la elaboración de un paso a paso, a la definición de una receta que se adapte a los particulares ingredientes de la marca y, por supuesto, al hecho de contemplar quiénes serán los comensales del delicioso pastel. 

No se puede esperar obtener resultados óptimos, como si de la magia de una varita el marketing se tratase.

Con respecto a los comensales, ¿crema, chocolate o mousse frutales?

Acá es donde los reposteros del marketing debemos prestar especialísima atención. Es que, imaginemos que a la fiesta de cumpleaños de Rosa (recordemos que es la Princesa Aurora, aunque parezca una simple campesina) invitamos a los vecinos y aldeanos de la zona. Una zona marcada por la humedad y la frescura del bosque. Una zona que los mantiene acostumbrados a consumir los frutos que obtienen de los árboles y a producir con ellos deliciosas mermeladas frutales.

A estos comensales les agrada sobremanera las jaleas de frutos rojos, de arándanos azules y el mousse de agraz silvestre. En tanto que el chocolate, demasiado pesado e intenso en su sabor, los hace rechazar directamente un pastel con este ingrediente. No obstante, la marca ofrece su pastel repleto de capas de chocolate… 

Es cierto que no hubo tiempo de estudiar quiénes serían sus convidados (pobres hadas, debieron pasar inmediatamente a la ejecución de las acciones de la creación del pastel, lanzando a toda velocidad las invitaciones a la fiesta de cumpleaños). No se detuvieron en los destinatarios de ese producto. No estudiaron ni profundizaron sobre sus gustos y preferencias, ni mucho menos se detuvieron a evaluar la mejor manera de llegar hasta ellos.

Entonces, a través de grandes esfuerzos del equipo de reposteras aladas y de toda una inversión en cremas, bizcochos y marketing táctico, la cumpleañera lanza su torta con todo su mensaje de invitación a probar un pedazo, dando por sentado que su público, los invitados, dará su más llana aprobación. 

Pero el chocolate lo arruina todo…

– ¿Chocolate, a nosotros? 

– ¿Quién dijo que era lo que necesitábamos? 

– ¿Qué las llevó a pensar a estas hadas que preferíamos esta pasta amarronada y empalagosa antes que los deliciosos dulces de arándanos y frutos rojos? 

Dicen en susurros y murmullos los convidados. Y, esperablemente, deciden salir de la casa de la cumpleañera, prometiéndose no volver a comer de ese pastel.

La estrategia de marketing, que surge de una investigación de mercado, del público objetivo, de los canales ideales para llegar a ellos y, sobre todo, del proceso de medir y pivotar el mejoramiento continuo de la receta, resulta la mejor forma de comenzar, sostener y hacer crecer el pastel, haciéndolo tan alto como se pueda, logrando la satisfacción de los convidados al haber comprendido previamente sus preferencias y, no menor que todo esto, disfrutando de los beneficios económicos y del deseado posicionamiento de marca que esta transacción de pasteles dulces le reporta al dueño de casa; a la marca.

Desde 🦅eagle Creative Agency te animamos a que busques la tienda de repostería que entienda y sepa dar el espacio y el proceso de planificación adecuado al deseado pastel que buscas brindarle a tu target, respetando procedimientos de pensamiento estratégico, elaboración de un plan, acciones específicas y medición y mejoras del pastel, generando así una propuesta de marca coherente, destinada a comensales reales, quienes nos darán las devoluciones más valiosas acerca de la asertividad o no que hemos podido tener en cuanto a la elección de cada táctica, de cada acción, de cada crema de la sabrosa propuesta comercial.

En cuanto a Fauna, ¿qué pasó con ella?

Luego de que la torta se escurriera por completo a lo largo de todo el palo de la escoba, y las velas encendieran la paja, se apuntó a las clases de “Planificación y estrategia aplicada a la repostería sin el uso de varitas”… dicen que es una de las mejores alumnas. 

En cuanto a la Princesa Aurora, ya todos sabemos que el dulce sabor del beso de amor verdadero la trajo de vuelta a la vida.

En 🦅eagle Creative Agency celebramos y brindamos por ambas.

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